
Vinos de MadridNº 01
Madrid
Madrid no es destino enoturístico clásico, pero está mejor situada de lo que parece para hacer una escapada de bodega: Sierra de Gredos a una hora, Ribera del Duero a hora y media, Rioja a tres horas largas. La capital sirve como base perfecta para el tipo de viaje vinícola que combina ciudad (museos, bares de vinos, gastronomía a todos los niveles) con día de bodega. Y dentro de la propia provincia, las garnachas de Pelayos de la Presa o Cebreros llevan diez años cambiando la conversación sobre la variedad en España.



