
Ribera del DueroNº 01
Aranda de Duero
Aranda no es una de esas ciudades que se vendan solas. Treinta y tres mil habitantes, en pleno corazón de la meseta castellana, a la orilla del Duero. Lo que tiene es una doble seña de identidad: bodegas subterráneas medievales bajo el casco urbano —más de siete kilómetros de túneles abovedados, varios visitables— y el lechazo asado al horno de leña, plato nacional aquí, que se sirve en una decena de asadores que llevan generaciones haciéndolo igual. Si vas a Ribera del Duero a hacer enoturismo, Aranda es la base obvia.











