
Guía editorial · 2026·Lectura 9 min
Qué ver
en Logroño
La capital de la Rioja se ve en un día, pero se disfruta en tres. Casco antiguo recogido, el mejor tapeo de España en la calle Laurel y la puerta de entrada a las bodegas — cómo aprovecharla.

Por Mateo Iriarte·Editor
Actualizado · 12 de mayo de 2026
Logroño tiene un problema de expectativas, y juega a su favor. Mucha gente llega pensando que es solo una parada técnica de camino a las bodegas, y se encuentra con una ciudad de las más agradables para pasear del norte de España: compacta, ribereña, con un casco antiguo que se recorre andando y una de las mejores calles de tapeo del país. No tiene un monumento que quite el hipo — y precisamente por eso se disfruta sin agobios.
Esta guía es para verla bien en uno o dos días y, sobre todo, para usarla como base de Rioja. Para las bodegas y el enoturismo tienes la ficha completa de la ciudad; aquí va el resto.
01 · Resumen rápido (1 o 2 días)
Un día: casco antiguo por la mañana (Concatedral, Calle del Peso, murallas del Revellín), paseo por el Espolón y el puente de piedra sobre el Ebro, y por la noche, ruta de pinchos por la calle Laurel. Con eso ves Logroño.
Dos o tres días: usa Logroño de campamento base y dedica las jornadas a las bodegas — Haro y el Barrio de la Estación un día, Laguardia y la Rioja Alavesa otro. Vuelves a dormir y a cenar a Logroño.
02 · Los 7 imprescindibles
1. Calle Laurel. El «sendero de los elefantes»: decenas de bares en un puñado de callejuelas, cada uno con su pincho estrella. No es solo comer — es el alma social de Logroño. Lo detallo en el apartado de comer, pero es lo primero que apunto.
2. Concatedral de Santa María de la Redonda. Las dos torres barrocas gemelas son la postal del centro. Entrada por la plaza del Mercado, en pleno casco antiguo.
3. Calle del Peso y el casco antiguo. El laberinto de callejuelas entre la Redonda y el Ebro, con soportales, plazas y la iglesia de Santiago el Real (con su gran retablo y la fuente del peregrino). Es la zona más bonita para perderse.
4. Murallas del Revellín. El lienzo de muralla del siglo XVI que defendía la ciudad, con la Puerta del Camino (o de Carlos V). Lo que queda de la Logroño amurallada.
5. Paseo del Espolón. El gran salón de la ciudad: plaza ajardinada con la estatua ecuestre del general Espartero, donde los logroñeses pasean y donde se pisa la uva en la Vendimia. Punto de encuentro por excelencia.
6. Puente de Piedra sobre el Ebro. El puente histórico del Camino de Santiago, con las mejores vistas del río y de la fachada fluvial de la ciudad. Junto a él, Bodegas Franco-Españolas.
7. El Camino de Santiago. Logroño es etapa jacobea, y el Camino atraviesa el casco por la calle Mayor. Cruza la ciudad siguiendo las conchas y los mojones — es la forma más bonita de enlazar el puente, Santiago el Real y la salida hacia Navarrete.
03 · Qué ver en los alrededores
Aquí está la gracia de Logroño. Haro (45 min): la capital del vino, con el Barrio de la Estación que concentra las bodegas históricas de Rioja Alta — le dedicamos guía propia. Laguardia (20 min): pueblo medieval amurallado de la Rioja Alavesa, sobre bodegas subterráneas — también tiene la suya. Los viñedos de la Rioja Alavesa, con la sierra de Cantabria de telón de fondo, y bodegas de arquitectura espectacular como Ysios o Marqués de Riscal en Elciego. Y San Millán de la Cogolla (45 min), cuna del castellano escrito, con sus dos monasterios Patrimonio de la Humanidad.
04 · Dónde tapear y comer en Logroño
La calle Laurel y su prolongación por la calle San Juan son el plan: se va de bar en bar, pidiendo en cada uno su especialidad con un chato de Rioja. Las paradas de manual: los champiñones de Bar Soriano (a la plancha, con ajo y una gambita pinchada — un clásico absoluto), el matrimonio de Bar Ángel, las patatas bravas, la oreja, el pincho de pringá. De plato de cuchara, las patatas a la riojana (con chorizo) y las verduras de la huerta riojana, que aquí se toman muy en serio. Para sentarse a manteles: Kiro Sushi (estrella Michelin), Ikaro o Tondeluna. Profundizamos en la cocina del valle del Ebro en la guía de comida riojana.
05 · Para los que vienen por el vino
Logroño es la base lógica para conocer la D.O.Ca. Rioja: equidistante de la Rioja Alta (Haro, Cenicero, Briones) y de la Rioja Alavesa (Laguardia, Elciego). Dentro y al borde de la propia ciudad puedes visitar:
- Bodegas Franco-Españolas — junto al puente de piedra, la más céntrica y visitable de Logroño.
- Marqués de Murrieta — en la Finca Ygay, a las afueras; una de las casas históricas que definieron el Rioja moderno.
Para organizar el viaje con cabeza, lee cuándo visitar La Rioja (la vendimia de septiembre es el momentazo, pero también el más lleno) y nuestra selección de las mejores bodegas de Rioja para visitar.
06 · Cómo llegar y cuándo ir
Coche: la opción más práctica, por la AP-68. Es casi imprescindible si quieres moverte entre bodegas. Tren: conexiones con Madrid, Zaragoza y Barcelona, aunque sin AVE directo. Avión: el aeropuerto de Logroño-Agoncillo es pequeño; lo habitual es volar a Bilbao (1h15) o Zaragoza y completar en coche.
Cuándo: mayo-junio y septiembre-octubre son ideales. San Mateo y la Fiesta de la Vendimia (en torno al 21 de septiembre) son el momento más festivo, con el pisado de la uva en el Espolón. Primavera para los viñedos verdes; otoño para la vendimia y el color.
Parte II·Para profundizar
Preguntas frecuentes
¿Un día es suficiente para ver Logroño?
Para la ciudad en sí, sí: el casco antiguo se ve en una mañana y la calle Laurel es para la noche. Pero Logroño se aprovecha mejor como base — con un segundo y tercer día para Haro, Laguardia y las bodegas de Rioja Alta y Alavesa, que están a 30-45 minutos.
¿Qué hay que pedir en la calle Laurel?
Cada bar tiene su especialidad y se pide solo eso. Clásicos: los champiñones de Bar Soriano (a la plancha con ajo y una gamba), el matrimonio de Bar Ángel, las patatas bravas de La Travesía, el pincho de pringá, la oreja a la plancha. Se va de bar en bar pidiendo un pincho y un chato de tinto de Rioja en cada uno.
¿Hay bodegas dentro de la ciudad de Logroño?
Sí, algunas históricas siguen en activo dentro o al borde del casco: Bodegas Franco-Españolas, junto al puente de piedra, es la más visitable y céntrica. Marqués de Murrieta está a las afueras (Finca Ygay). Para el grueso de las grandes bodegas hay que salir a Haro, Cenicero o la Rioja Alavesa.
¿Cómo se llega a Logroño?
En coche por la AP-68 (Bilbao-Zaragoza). En tren hay conexiones con Madrid y Barcelona, aunque no AVE directo. El aeropuerto de Logroño-Agoncillo es pequeño; muchos vuelan a Bilbao (1h15) o Zaragoza (1h30) y llegan en coche.
¿Logroño o Haro como base para visitar Rioja?
Logroño tiene más ambiente, hoteles y la calle Laurel para las noches; es la base más cómoda si no conduces mucho. Haro está en el corazón de las bodegas históricas (el Barrio de la Estación) y es mejor si tu prioridad son las visitas. La distancia entre ambas es de 45 minutos.
¿Cuándo son las fiestas de San Mateo en Logroño?
San Mateo es alrededor del 21 de septiembre y coincide con la Fiesta de la Vendimia Riojana — el momento más vibrante para visitar Logroño, con el pisado de la uva en el Espolón, peñas y vino por todas partes. Reserva alojamiento con antelación; la ciudad se llena.