
Guía de compra · 2026·Lectura 8 min
Los 7 mejores
jamoneros
Un buen jamonero sujeta la pieza firme y te deja cortar seguro hasta el último taco. Los mejores por sujeción, formato y presupuesto — del giratorio con cabezal regulable al plegable que cabe en un cajón.

Por Mateo Iriarte·Editor
Actualizado · 15 de junio de 2026
Un jamonero parece un trasto simple hasta que cortas una pata sobre uno malo: la pieza baila, las lonchas salen torcidas y el cuchillo resbala donde no debe. La diferencia entre cortar a gusto y pasar miedo está en la sujeción —y ahí es donde voy a ayudarte a no equivocarte.
Esto es una guía de compra: jamoneros concretos, por formato, sujeción y presupuesto. El cuchillo es harina de otro costal y lo tienes en la guía de cuchillos jamoneros. Aquí vamos directos a qué soporte comprar.
Los 7 mejores jamoneros
Mejor en general
Jamonero giratorio con cabezal regulable
Mi recomendación por defecto, y con diferencia. El plato giratorio 360° te deja cortar la maza, la babilla y el jarrete sin desmontar la pieza, y el cabezal regulable la sujeta firme aunque le quede poco jamón. Eso es justo lo que evita sustos: una pieza que no baila es una pieza que cortas con seguridad. Cuesta algo más, pero es el que de verdad usas hasta el final del jamón.
Mejor relación calidad-precio
Jamonero de pie fijo (sobremesa robusto)
El de toda la vida: base ancha, pincho y horquilla. Sin giro, pero si la base pesa y la madera es maciza, sujeta de maravilla y dura años. Es la compra sensata si cortas siempre desde el mismo lado y no te importa darle la vuelta a la pieza a mano. Por menos de 40 € tienes uno digno. Huye de los de chapa fina: vibran y eso se nota en el corte.
Mejor para guardar
Jamonero plegable
Si tienes cocina pequeña, este resuelve el problema de siempre: el jamonero ocupa un mundo cuando no hay jamón puesto. El plegable se cierra y cabe en un cajón o colgado. El pero honesto: al plegar pierde algo de rigidez frente a uno fijo, así que asegúrate de que las palomillas aprieten bien. Para uso normal en casa va perfecto.
Mejor para cortar mucho
Jamonero giratorio profesional (acero y madera)
Si cortas a menudo o te has comprado una pieza seria, esto es otra liga: estructura de acero inoxidable, giro suave con freno y un agarre que no cede ni con la pata casi vacía. Es lo que ves en bares buenos. Para una casa normal es más jamonero del que necesitas, pero si el jamón es parte de tu vida, se nota cada corte. No es capricho: es herramienta.
Mejor barato
Soporte jamonero compacto / de viaje
El básico para salir del paso: ligero, pequeño y baratísimo. Para una paletilla o medio jamón en una comida puntual cumple. Seamos claros: con una pieza grande y pesada se queda corto, y no esperes que sujete fino cuando quede poco jamón. Como primer jamonero o para llevarlo a la casa del pueblo, bien. Como soporte para una pata entera, no.
El más práctico para la mesa
Jamonero con bandeja recogemigas
Detalle que parece tontería hasta que cortas en la mesa del salón: una bandeja inferior recoge las virutas y el goteo de grasa y te ahorra el reguero. Suele venir en formato giratorio o fijo, así que elígelo por la sujeción primero y por la bandeja después. Si vas a cortar delante de invitados, se agradece mucho no tener que pasar la bayeta cada dos por tres.
Mejor para regalar
Pack jamonero + cuchillo + chaira
Para un regalo, un pack completo resuelve la papeleta: soporte, cuchillo jamonero y chaira para afilar, todo de golpe. Queda vistoso y la otra persona no tiene que ir comprando piezas sueltas. Mira bien el cuchillo: es lo que primero flojea en los packs baratos. Si quieres ir fino con el corte, mejor comprar el jamonero por su sujeción y elegir los cuchillos jamoneros aparte.
El jamón y el vino (resumen rápido)
Si solo compras un jamonero: uno giratorio con cabezal regulable. Sujeta firme hasta el final y cortas todas las caras sin pelearte con la pieza.
Si tienes poco sitio: uno plegable. Si cortas mucho: uno profesional de acero. Para regalar: un pack con cuchillo y chaira, mirando que el cuchillo no sea de juguete.
Y lo importante de verdad: un buen jamón pide un fino o una manzanilla bien fríos, o un tinto ligero y fresco si lo prefieres en tinto —nada de un reserva pesado que tape el dulzor de la grasa. El resto de combinaciones las tienes en la guía de maridaje, y si te tira el sur, en la de comida típica andaluza.
Parte II·Para profundizar
Preguntas frecuentes
¿Qué jamonero es mejor, giratorio o fijo?
Para casa, el giratorio gana casi siempre: el plato gira y puedes cortar todas las caras de la pieza sin desmontarla ni forzar la postura, lo que hace el corte más cómodo y seguro. El fijo es más barato y robusto, y va bien si siempre cortas desde el mismo lado y no te importa darle la vuelta a la pata a mano. Si dudas, ve al giratorio con cabezal regulable.
¿Qué es el cabezal regulable y por qué importa?
Es la pieza que aprieta el codillo (la parte estrecha de la pata) y la fija al soporte. Cuando es regulable, sigues sujetando la pieza con firmeza aunque le quede poco jamón y se vaya quedando fina. Sin él, los últimos cortes son los más incómodos y peligrosos, porque la pata empieza a moverse. Es la diferencia entre aprovechar la pieza entera con seguridad o no.
¿Sirve el mismo jamonero para jamón y para paletilla?
Sí. La paletilla es más corta y ligera que el jamón, así que cualquier jamonero que aguante una pata entera sujeta una paletilla sin problema. Solo asegúrate de que el cabezal o la horquilla cierren lo suficiente para piezas pequeñas; algunos soportes muy grandes se quedan un poco holgados con una paletilla fina.
¿De qué material conviene que sea el jamonero?
La base, cuanto más maciza mejor: madera dura o acero inoxidable dan peso y estabilidad, que es lo que evita que la pieza vibre al cortar. Las piezas que pinchan y sujetan (pincho, horquilla, cabezal) mejor en acero inox: no se oxidan y aguantan el apriete. Desconfía de los soportes de chapa fina o plástico para piezas grandes; cumplen poco y duran menos.
¿Cómo coloco la pieza y empiezo a cortar con seguridad?
Pon la pieza con la pezuña hacia arriba si vas a empezar por la maza (la parte más jugosa, para consumir pronto) o hacia abajo si empiezas por la babilla. Aprieta bien el cabezal y comprueba que no se mueve antes de coger el cuchillo. Corta siempre en dirección contraria a tu mano de apoyo y haz lonchas finas y rectas. Y nunca metas prisa: un jamón se corta sentado y con calma.
¿Cómo guardo el jamón empezado en el jamonero?
Tapa la zona de corte con la propia grasa que vayas retirando o con un paño de algodón limpio (no plástico pegado a la carne, que suda). Déjalo en el jamonero, en un sitio fresco y seco, lejos de fuentes de calor. Así no se reseca por fuera. Si vives en zona muy calurosa, busca el rincón más fresco de la casa, no la nevera: el frío reseca y apelmaza el jamón.